El Paraíso perdido


Año de publicación: 2015
Autor: Pablo Auladell
Colección: Ilustrado
Formato: 17 x 24 cm.
Género: Novela gráfica
Páginas: 320
ISBN: 978-84-15601-93-7
Precio: 27.00 €

«La propuesta estética de Pablo Auladell cautiva por igual a niños y adultos, gracias a su maestría técnica y a un elegante clasicismo que impregna de poesía todos sus trabajos».
Ilustrarium


«Auladell ha conseguido recrear fielmente en imágenes el universo poético-narrativo que Milton logró armar en una obra de gran perfección técnica y estructural como es El Paraíso perdido».
Juan Penalva, Diario Información

El Paraíso perdido, la célebre obra maestra de John Milton, es uno de los principales poemas épicos de la literatura universal, en la línea de las dos grandes epopeyas homéricas o la Divina Comedia. Su autor, John Milton (1608-1674), acaso el último de los grandes poetas barrocos ingleses, compuso un largo poema narrativo en doce cantos o libros (los mismos que tenía la Eneida) cuando ya se había quedado ciego, lo que lo emparentaba todavía más con Homero.

Como es bien sabido, la obra pone en juego la historia paralela de una doble caída, la de Satán (a quien la ira divina precipitará a los abismos más alejados del Cielo, a las dolientes profundidades sobre las que el ángel caído reinará por toda la eternidad, herido en su orgullo y tramando una venganza sin fin) y la de Adán y Eva (que se verán expulsados del Paraíso terrenal y arrojados a la mortalidad, a un mundo habitado ya por la ruina, la finitud y el pecado).

Así, el ángel rebelde provoca la perdición de la nueva criatura (que habrá de llevar siempre en sí esa doble naturaleza, angélica e infernal) y abre un nuevo tablero de juego para su eterna disputa con Dios.

La adaptación que realiza Pablo Auladell es impresionante en todos los sentidos: tanto por el pulso narrativo que demuestra al verter en viñetas el largo poema de Milton, como en el apartado puramente gráfico (que sabe articular lo evocador, lo grácil, lo grotesco, todos los tonos celestes e infernales de la obra). Auladell sabe honorar el acierto de Milton a la hora de presentar a un Satán que, aunque caído y maldito, en su orgullo y en su rebeldía, no ha perdido la dignidad.